escudo

 

 REGLAS DE LA

REAL, ILUSTRE, ANTIGUA Y VENERABLE

HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LA

 

SANTA VERA-CRUZ DE NUESTRO SEÑOR

JESUCRISTO, SANTÍSIMO CRISTO DE LA

ESPERANZA, NUESTRA SEÑORA DE LAS LAGRIMAS Y

BEATO GUILLERMO JOSÉ CHAMINADE 

 

 

 

“El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo,
que cargue con su cruz y me siga”
Mt. 16, 24

 

En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un
solo Dios verdadero, y para mayor gloria de Dios Nuestro Señor y de su Santísima Madre y
Nuestra, la Bienaventurada Virgen María, bien de nuestras almas y la de todos los demás, los
hermanos de esta Cofradía establecemos para nuestro gobierno y prometemos cumplir
fielmente las siguientes reglas.

 

INDICE
TITULO I. NATURALEZA ECLESIAL Y JURÍDICA DE LAS HERMANDADES
TITULO II. MIEMBROS DE LA HERMANDAD
TITULO III. ORGANOS DE GOBIERNO
TITULO IV. CARGOS Y FUNCIONES
TITULO V. FACULTADES DE LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA COMPETENTE
TITULO VI. SANCIONES A LA HERMANDAD Y A SUS MIEMBROS
TITULO VII. REGIMEN ECONÓMICO (PATRIMONIO Y RECURSOS)
TITULO VIII. ACTIVIDADES PROPIAS DE LA HERMANDAD
TITULO IX. DISPOSICIONES FINALES

ANEXOS 

PREÁMBULO
Transcurrido nueve años desde la última reforma de Reglas en nuestra Hermandad, ya que la
misma data de marzo de 1998, se hace necesaria una revisión de las mismas para su adecuación
tanto a la realidad de la Hermandad como a la Normativa Diocesana de Hermandades y
Cofradías, dictada por nuestro Obispo Juan del Río Martín, por la gracia de Dios y de la sede
apostólica, el ocho de diciembre de dos mil cuatro, 150º aniversario de la Definición Dogmática
de la Inmaculada Concepción y día de apertura del año del XXV Aniversario de nuestra
Diócesis.
Reconocida, ya como está, por nuestra Hermandad su carácter de asociación pública de fieles,
cuyo fin primario es el culto público, se hace necesario trasladar a nuestras reglas, no sólo la
letra, sino también el espíritu de esas Normas Diocesanas que persiguen sintonizar la vida de
las Hermandades en general con la Iglesia Católica a la que estas pertenecen.
Por otra parte, la Junta de Gobierno afronta esta reforma siempre movida por el espíritu de
caridad que ha de presidir su quehacer y con el convencimiento de que será para el
enriquecimiento de la confraternización, como uno de los fines a perseguir en el seno de la
Hermandad.
Finalmente, se ha tratado de dar a las Reglas de un formato más ameno y fácil de leer, a fin de
que sea instrumento, el primero en importancia, del que disponen todos nuestros hermanos
para su mejor formación.
TITULO I. NATURALEZA ECLESIAL Y JURÍDICA DE LA HERMANDAD
Regla 1ª.- Nombre de la Hermandad y Cofradía
Real, Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Vera-Cruz
de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza, Santa María de las Lágrimas y
Beato Guillermo José Chaminade.
Regla 2ª.- Vinculación con la Orden Marianista
Los vínculos que la Hermandad, tras su reorganización, ha mantenido con la Orden Religiosa
Marianista, han de conservarse, a través de un contacto permanente y fluido con la comunidad
marianista en todos sus ámbitos.
Regla 3ª.- Fines de la Hermandad y Cofradía
El fin principal y específico de esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Vera-Cruz
de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza, Santa María de las Lágrimas y
Beato Guillermo José Chaminade, es la promoción del culto público, que es el “que se tributa
cuando se ofrece en nombre de la Iglesia por las personas legítimamente designadas y mediante
actos aprobados por la autoridad de la Iglesia”.
Esta Hermandad y Cofradía, establece como fines propios los siguientes:
1) Mantener e incrementar el culto público a Nuestro Señor Jesucristo, mediante la
veneración de su Santa Cruz y bajo la advocación del Santísimo Cristo de la Esperanza
así como a su Santísima Madre la Virgen María, bajo la advocación de Santa María de las
Lágrimas y al Beato Guillermo José Chaminade.
2) Ayudar a cada uno de los hermanos a buscar la perfección y la santidad dentro de su
propio estado y a través de la participación activa en la Liturgia Eucarística y en la
oración personal y comunitaria
3) Practicar y ejercer obras de caridad entre los Hermanos y colaborar en las necesidades y
urgencias de los pobres, de acuerdo con las orientaciones y disposiciones de la Iglesia
Diocesana.
4) Atender a la formación de sus miembros con espíritu de renovación permanente,
siguiendo las directrices del Magisterio de la Iglesia, con particular atención a las
exigencias que de él dimanan en el campo del apostolado seglar.
5) La responsabilidad de confesar la fe católica, acogiendo y proclamando la verdad sobre
Cristo, sobre la Iglesia y sobre el hombre, en obediencia al Magisterio de la Iglesia, que la
interpreta auténticamente.
6) El comprometerse en una presencia en la sociedad humana, que, a la luz de la doctrina
social de la Iglesia, se ponga al servicio de la dignidad integral del hombre. En este
sentido las asociaciones de los fieles laicos deben ser corrientes vivas de participación y
de solidaridad para crear unas condiciones más justas y fraternas en la sociedad. 5
Y para ello:
a) Fomentará los vínculos fraternos entre sus miembros y desarrollará cerca de ellos
una labor de asistencia y protección.
b) Desarrollará obras asistenciales y de promoción religiosa.
c) Formar religiosa y catequética a sus cofrades en la vida espiritual a fin de que
vivan cristianamente, cualquiera que sea su profesión y estado, desarrollando en
ellos la gracia del bautismo hasta alcanzar la plenitud de la vocación cristiana, y
para una adecuada presencia apostólica en el mundo.
Regla 4ª.- Sede canónica
La sede canónica y el domicilio social de la Hermandad es la Iglesia de la Santa Vera-Cruz y San
Juan Evangelista, vulgo de los Caballeros, de Jerez de la Frontera.
A petición de la Hermandad y Cofradía, la Autoridad eclesiástica podrá reconocerle un
domicilio social distinto de la sede canónica.
El Cabildo General de Hermanos podrá proponer por causa justa y razonable el cambio de sede
canónica dentro del territorio de la Diócesis, así como el cambio de sede social, que será efectivo
después de la aprobación del Obispo Diocesano oído el Párroco, y si lo hay, el Rector de la
Iglesia que recibe a la Hermandad.
Regla 5ª.- Signo distintivo de la Hermandad y Cofradía
El Escudo de la Hermandad está compuesto de una cruz arbórea central, con tres clavos
rodeada del Santo Rosario y todo ello enmarcado con lambrequines vegetales, según el modelo
que se acompaña a las presentes Reglas como Anexo 1.
TITULO II. MIEMBROS DE LA HERMANDAD
Regla 6ª.- Requisitos para ser Hermanos
Cualquier bautizado, sin distinción de sexo, que no esté legítimamente impedido por el derecho
canónico puede inscribirse en esta Hermandad y Cofradía, solicitando voluntariamente su
ingreso a la Junta de Gobierno.
Como asociación pública de fieles y a tenor de lo marcado en el derecho canónico, podrán
incorporar a clérigos, así como religiosos de ambos sexos.
Los menores de edad podrán ser inscritos como hermanos una vez bautizados, y desde su
inscripción participarán de las gracias y beneficios espirituales concedidos a la Hermandad y
Cofradía. La plenitud de los derechos, la adquirirán con su mayoría de edad, exhortándoles que, 6
al llegar a esta edad, se preparen convenientemente para recibir el Sacramento de la
Confirmación, si aún no lo hubieren recibido.
Regla 7ª.- Juventud Cofrade
Los menores de edad inscritos como hermanos podrán formar el grupo de Juventud Cofrade,
dividiéndolo en dos secciones:
Sección Infantil: Integrada por todos aquellos hermanos que no tengan cumplidos los catorce
años.
Sección de Jóvenes: integrada por todos aquellos hermanos que tengan cumplidos catorce años,
hasta cumplir los dieciocho años, sin perjuicio de que pudieran seguir integrados en la
participación de este grupo hasta los veintiún años.
Estás dos secciones podrán ser presididas:
1º. Por un miembro de la Junta de Gobierno, el cual será responsable ante la misma de su
marcha.
2º. Por una comisión de responsables para cada sección, bajo la dirección y
responsabilidad de un Delegado de la Junta de Gobierno.
Los fines que se pretenden conseguir con estas dos secciones y que deberán ser programados
convenientemente, son:
1º. Una formación cristiana mediante una catequesis progresiva y permanente.
2º. La formación de cofrades responsables.
3º. El desarrollo de actividades que ayuden a ocupar el tiempo libre, que promuevan y
cultiven valores humanos, cristianos y cofrades.
4º. Una perfecta coordinación con la Pastoral Juvenil Parroquial y Diocesana.
Regla 8ª.- Forma de admisión
La admisión se efectuará mediante solicitud facilitada por la Secretaría de la Hermandad. Dicha
solicitud ha de ir avalada por dos Hermanos con una antigüedad dentro de la Hermandad de al
menos dos años, y que sean mayores de edad, y a la que se acompañará Certificación de
Bautismo del solicitante.
Los mayores de edad que hayan sido admitidos en la Hermandad serán recibidos
canónicamente conforme a la forma establecida en los Estatutos. 7
Regla 9ª.- Recepción Canónica
La recepción canónica de los Hermanos la hará el Secretario en presencia del Director Espiritual,
figurando como testigo, el Hermano Mayor, celebrándose en la Solemne Eucaristía de Instituto.
El nuevo Hermano hará, conforme al derecho universal y particular de la Iglesia, la Protestación
de Fe y la promesa de cumplir los Estatutos de la Hermandad y Cofradía, el Reglamento de
Régimen Interno así como las demás ordenanzas de la Autoridad Eclesiástica competente y los
acuerdos de los Cabildos. En este acto solemne al nuevo Hermano se le impondrá la medalla de
la Hermandad y recibirá un ejemplar impreso de los Reglas, así como la Carta Patente que le
acredita como hermano. La Formula de juramento a realizar por los nuevos hermanos en la
Recepción Canónica está contemplada en el Anexo 3 de estas mismas reglas.
Regla 10ª.- Derechos de los Hermanos y Cofrades
Corresponde a los hermanos y cofrades los siguientes derechos:
1º. Beneficiarse de todos los favores espirituales concedidos a la Hermandad como tal
Corporación.

2º. Participar en los actos de culto y piedad que celebre la Hermandad y Cofradía,
conforme a estas Reglas.
3º. Tener voz y voto en los Cabildos Generales, siempre que hayan sido recibidos
canónicamente, y tengan cumplidos los dieciocho años de edad, y al menos, un año de
antigüedad en la Hermandad.
4º. Ser candidatos para desempeñar cargos en la Junta de Gobierno, cuando reúnan los
requisitos necesarios para ello.
5º. Recibir la formación religiosa y espiritual correspondiente a los fines de la
Hermandad y Cofradía.
6º. Recibir de la Hermandad y Cofradía la ayuda que precise, de acuerdo con las
posibilidades de ésta.
7º. Estar inscrito en el Libro de Hermanos con la antigüedad que le corresponda, que
será desde la fecha de admisión de la solicitud de inscripción por la Junta de Gobierno.
8º. Participar en todas las actividades generales que promueva la Hermandad y Cofradía.
9º. Hacer uso de las instalaciones y servicios de la Hermandad, y sólo para asuntos de la
Hermandad, de acuerdo con las normas establecidas en el Reglamento de Régimen
interno.
10º. Solicitar al Hermano Mayor la convocatoria de un Cabildo General Extraordinario,
según lo establecido en estas Reglas y siempre que dicha solicitud vaya avalada con la 8
firma de al menos el veinte por ciento del Censo de la Hermandad, haciendo constar
razonadamente el asunto que se desea tratar.
11º. La aplicación de los sufragios correspondientes tras su fallecimiento.
12º. Solicitar la baja en la Hermandad y Cofradía.
Regla 11ª.- Deberes de los Hermanos y Cofrades
Se incluye entre los principales deberes de los hermanos y cofrades:
1º. Obedecer estas Reglas
2º. Participar activamente en la consecución de los fines de la Hermandad y Cofradía.
3º. Participar en los cultos que celebre la Hermandad y Cofradía en honor de sus
Titulares, muy especialmente en la Estación Penitencial a la Santa Iglesia Catedral.
4º. Asistir a las reuniones de los Cabildos Generales.
5º. Participar habitualmente en las actividades que promueva la Hermandad y Cofradía,
muy especialmente si son de carácter formativo, caritativo o apostólico.
6º. Aceptar los cargos para los que sean elegidos, siempre que no haya una causa justa
por la que queden eximidos.
7º. Conocer adecuadamente el espíritu y contenido de los Estatutos.
8º. Aceptar y cumplir las decisiones válidas adoptadas por el Cabildo General y por la
Junta de Gobierno.
9º. Secundar y defender las directrices emanadas de la Autoridad Eclesiástica
competente.
10º. Satisfacer las cuotas correspondientes.
11º. Fomentar el espíritu de fraternidad y caridad mutua, que es presupuesto básico en
la existencia de la Hermandad.
TITULO III. ORGANOS DE GOBIERNO
Regla 12ª.- Órganos de Gobierno 
Los órganos de gobierno de la Hermandad son el Cabildo General de Hermanos y la Junta de
Gobierno.
El Cabildo General de Hermanos es el órgano superior de gobierno de la Hermandad, y está
constituido por todos los Hermanos de pleno derecho de la misma.
El Cabildo de Oficiales es la Junta de Gobierno reunida como órgano colegiado ejecutivo y
deliberante, conforme a sus facultades.
Los cargos administrativos como el de Mayordomo, Secretario y Tesorero, forman parte de la
mesa de presidencia junto al Hermano Mayor y Tte. Hno. Mayor, no pudiendo ostentar la
Presidencia de los Cabildos.
Capítulo I. Cabildos Generales Ordinarios
Regla 13ª.- Norma General
Los Cabildos Generales Ordinarios son:
1º. Cabildo General Ordinario de Apertura de Curso, que se celebrará en los meses de
Septiembre / Octubre, en el que se deberá aprobar el programa de actividades, proyectos de la
Hermandad y planificación de los Cultos Ordinarios y Extraordinarios, así como aprobar el
presupuesto para el Curso que se inicia.
2º. Cabildo General Ordinario de Cuentas y Cierre de Curso, que se celebrará en torno al mes
de Junio. En él se debatirán y aprobarán las cuentas del año y la liquidación del presupuesto del
año que finaliza, así como la evaluación del curso transcurrido.
Si las cuentas fuesen aprobadas por el Cabildo, el Hermano Mayor comunicará a todos los
reunidos que las cuentas quedan aprobadas y depositadas en la Secretaría de la Hermandad,
junto con sus comprobantes, durante quince días a disposición del hermano que desee
examinarlas.
Si las cuentas no fuesen aprobadas, el Cabildo designará en el acto una comisión compuesta por
tres hermanos que no sean miembros de la Junta de Gobierno. Estos contando con la
colaboración, durante el plazo improrrogable de diez días, emitirán informe sobre las mismas.
Cuando esto suceda, el Cabildo será suspendido y reanudado 15 días después. Si, tras la
celebración de este Cabildo, las cuentas tampoco fuesen aprobadas, se remitirán al Ordinario
del lugar, quien proveerá al respecto.
Una vez aprobadas las cuentas por el Cabildo, se presentarán por duplicado a la Delegación
Diocesana de Hermandades y Cofradías.
3º. Cabildo General Ordinario Informativo sobre la Salida Procesional, que se celebrará una
vez se haya realizado por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Cabildo de Toma de
Hora. 10
Los Cabildos Generales Ordinarios estarán presididos por el Director Espiritual junto con el
Hermano Mayor, asistido por el Secretario y demás miembros de la Junta de Gobierno.
Regla 14ª.- Convocatoria
La convocatoria de citación a los Cabildos Generales Ordinarios la decidirá la Junta de Gobierno
y la hará el Secretario por orden del Hermano Mayor, mediante comunicación escrita a cada
uno de los hermanos, al menos con diez días de anticipación, haciendo constar el orden del día,
el lugar, la fecha de la celebración y la hora prevista para la primera y segunda convocatoria,
debiendo existir un periodo de treinta minutos entre ambas convocatorias.
Si la Junta de Gobierno lo estima conveniente, la convocatoria a estos Cabildos Generales
Ordinarios se podrá hacer además, mediante el envío de nota de prensa a los medios de
comunicación de mayor difusión en la localidad, consignando en ella el orden del día, siempre
que no haya materias reservadas.
El orden del día debe incluir: la lectura y aprobación del Acta anterior, los asuntos a tratar, y
por último, siempre deberá figurar el capítulo de ruegos y preguntas, para que los hermanos
puedan manifestar sus criterios y deseos a la Junta de Gobierno y al Cabildo General.
Regla 15ª.- Quórum

Para que los Cabildos Generales Ordinarios puedan celebrarse se requiere:
1º. En primera convocatoria: la asistencia como mínimo de la mitad más uno de los miembros
de la Junta de Gobierno y el diez por ciento de los hermanos con derecho a voto.
2º. En segunda convocatoria: debe ser al menos media hora más tarde que la primera, se podrá
celebrar el Cabildo cuando el número de asistentes que no forman parte de la Junta de Gobierno
sea, como mínimo, el doble que el número de hermanos miembros de la Junta de Gobierno.
Regla 16ª.- Decisiones
El Hermano Mayor dirigirá y moderará las intervenciones y concederá la palabra a quien la
solicite, por el orden que le corresponda. Cuando las opiniones sean discrepantes u opuestas, se
procederá a una votación, que podrá ser secreta, resolviendo, en primera votación, la mayoría
absoluta.
Si no resultase la mayoría absoluta, se procederá a una segunda votación, resolviendo la
mayoría relativa. Si en esta votación hubiese empate, decidirá el voto de calidad del Hermano
Mayor.
De las deliberaciones de los Cabildos, el Secretario levantará acta en los libros correspondientes,
que deberé ser leída y aprobada, si procede, en el Cabildo de igual clase que se celebre. 11
El Hermano Mayor, por propia iniciativa o indicación del Director Espiritual, deberá suspender
un Cabildo en su totalidad o una sección de dicho Cabildo, o expulsar del mismo a los
hermanos que correspondiera, si, después de una primera advertencia, persistieran éstos en
algún incumplimiento de normas estatutarias, se produjere desorden, se perturbara gravemente
el clima de fraternidad y respeto, o se pretendieran tomar acuerdos en materias no incluidas en
el orden del día.
Capítulo II. Cabildos Generales Extraordinarios
Regla 17ª.- Norma General
Los Cabildos Generales Extraordinarios, exceptuando el Cabildo General Extraordinario de
Elección a nueva Junta de Gobierno, se celebrará cuando exista una causa justa a juicio del
Hermano Mayor, o por acuerdo de la Junta de Gobierno reunida en Cabildo de Oficiales, o bien
lo soliciten al menos el veinte por ciento de los hermanos con derecho a voto, según censo
vigente.
Si la petición procede de los hermanos, deberá hacerse por escrito en solicitud dirigida al
Hermano Mayor, haciendo constar el asunto o asuntos a tratar, y dichos asuntos no pueden ser
demorados hasta el siguiente Cabildo General Ordinario. La petición deberá estar firmada por
todos los solicitantes.
Hecha la solicitud en la forma descrita, el Hermano Mayor deberá convocar el Cabildo
Extraordinario en el plazo de treinta días.
La presidencia debe corresponder al Director Espiritual, a su legítimo delegado o al Hermano
Mayor ante la ausencia de estos.
Regla 18ª.- Requisitos para su celebración válida
Para que el Cabildo General Extraordinario pueda celebrarse válidamente, se han de cumplir
los siguientes requisitos:
1º. Comunicación de la convocatoria del Cabildo a la Delegación Diocesana de
Hermandades y Cofradías, y al Consejo Local de Hermandades y Cofradías, haciendo
constar el orden del día.
2º. En el caso de que el Cabildo se celebre por petición de los hermanos, deberán asistir
todos los firmantes de la petición, no siendo válido el Cabildo por ausencia de algunos
de los solicitantes, salvo causa justa a juicio del Hermano Mayor.
3º. Si el Cabildo es a petición de la Junta de Gobierno, para la validez de su celebración el
quórum necesario será al menos del diez por ciento del censo de la Hermandad, y la 12
asistencia al menos de cinco miembros de la Junta de Gobierno, además del Hermano
Mayor.
4º. La convocatoria se hará en un día y hora que, a juicio de la Junta de Gobierno,
permita la asistencia del mayor numero de hermanos.
5º. En este Cabildo no podrá tratarse ningún otro asunto que no sea el que motiva la
convocatoria, ni habrá ruegos y preguntas, ni lectura del acta anterior.
6º. Para la validez de la votación, será necesaria la mayoría absoluta, y en segunda
votación, la relativa. En caso de empate dirimirá el voto de calidad del Hermano Mayor.
7º. La convocatoria para estos Cabildos las hará el Hermano Mayor por medio del
Secretario, de acuerdo con lo preceptuado en la Regla 14 de estos Estatutos.
Capítulo III. Cabildo general Extraordinario de Elecciones
Regla 19ª.- Norma General
Es la reunión de todos los hermanos con derecho a voto que se celebrará cada vez que finaliza el
periodo de mandato de la Junta de Gobierno, con el fin de renovar la misma por el tiempo de
duración de un nuevo mandato, que será de cuatro años.
El Hermano Mayor y los demás miembros de la Junta de Gobierno podrán, inicialmente, ser
reelegidos para dos mandatos consecutivos en el mismo cargo. Cuando lo considere oportuno el
Cabildo General de Hermanos, tanto el Hermano Mayor como los restantes miembros de la
Junta de Gobierno podrán ser nuevamente reelegidos a la conclusión del segundo mandato,
previa autorización del Ordinario del Lugar.
La renovación de la Junta de Gobierno será mediante el sistema de elección directa del
Hermano Mayor.
Tienen derecho a votar todos los hermanos que, en el día señalado para la elección, hayan
cumplido los dieciocho años de edad y tengan, al menos, un año de antigüedad en la
Hermandad, y reúnan asimismo las otras condiciones que señalen los propios Estatutos.
La Junta de Gobierno está particularmente obligada a velar por el cumplimiento de todas las
disposiciones referentes a las elecciones, y muy especialmente por que los candidatos y
electores reúnan las condiciones y cualidades exigidas por los propios Estatutos.
Regla 20ª.- Procedimiento Electoral
El Secretario de la Hermandad, de acuerdo con la decisión tomada por la Junta de Gobierno,
mediante escrito, comunicará a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías la 13
relación nominal de hermanos integrantes del censo electoral, la presentación de candidaturas y
la celebración de las Elecciones, para que ésta haga las observaciones pertinentes.
Regla 21ª.- El Censo
Cuatro meses antes de concluir el periodo de mandato de la Junta de Gobierno, el censo
electoral deberá haber sido aprobado por la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías.
Desde el momento de la aprobación del censo electoral, el Secretario, por carta u otros servicios
de comunicación que aseguren la correcta recepción, notificará a cada hermano con derecho a
voto, sus datos personales recogidos en el censo así como la apertura del tiempo de dos meses,
durante dicho plazo, el Secretario se pondrá al servicio de los Hermanos, en horarios a
determinar por la Junta de Gobierno, a fin de que éstos puedan consultar personalmente su
inscripción en el censo electoral y presentar las correspondientes reclamaciones o rectificaciones.
En el censo electoral deberá constar el nombre y apellidos de los hermanos electores, fecha de
nacimiento y fecha de alta en la Hermandad. En dicho censo electoral se incluirán los hermanos
que cumplan los requisitos establecidos. Todos los datos referidos a los hermanos quedarán en
la prudente reserva y custodia del Secretario de la Hermandad.
Regla 22ª.- Presentación de Candidatos
Transcurrido el periodo de dos meses para la revisión personal de los datos personales de los
hermanos integrantes del censo electoral, se abrirá otro periodo de un mes para la presentación
de candidatos y la comprobación de las rectificaciones que se pudieran haber reclamado.
La presentación de candidaturas se hará en la Secretaría de la Hermandad, estando obligado el
Secretario a expedir una certificación que le acredite que se ha presentado como candidato.
Regla 23ª.- Requisitos para ser Candidato
Para ser candidato a miembro de la Junta de Gobierno, además de ser católico practicante, con
reconocida vida cristiana personal, familiar y social, fiel cumplidor de los fines de su
Hermandad, y haber realizado los cursos de formación requeridos, será necesario reunir los
siguientes requisitos:
1º. Tener más de dieciocho años de edad y ostentar una antigüedad mínima en la
Hermandad de tres años ininterrumpidos.
2º. Que su residencia le permita atender las obligaciones del cargo para el que se
presenta. 14
3º. Presentar junto con su candidatura, si es de estado soltero, Fe de Bautismo y
Certificado Literal del Registro Civil y, si es de estado casado, sendas partidas de
matrimonio canónico y civil.
4º. No ejercer cargos directivos en otra Hermandad y Cofradía.
5º. No desempeñar cargo de dirección en partido político, o de autoridad civil ejecutiva
nacional, autonómica, provincial o municipal.
6º. No haber presentado dimisión o renuncia de la Junta de Gobierno de esta u otra
Hermandad dentro de los cinco años previos a la fecha de las elecciones en la
Hermandad.
Para ser candidato a Hermano Mayor o Teniente Hermano Mayor, además de los requisitos
anteriores, se le exige tener más de veinticinco años de edad y una antigüedad mínima en la
Hermandad de cinco años ininterrumpidos.

Regla 24ª.- Aprobación del Censo y de Candidatos 

La Junta de Gobierno, una vez concluidos los anteriores procesos, en el plazo de siete días, se
reunirá para aprobar el censo de hermanos definitivo que incluirá el anexo de rectificaciones, las
candidaturas presentadas y certificar la idoneidad de los candidatos.
Si algún candidato no cumple los requisitos exigidos en las Normas Diocesanas y recogidos en
nuestra Regla 23ª, la Junta de Gobierno se lo comunicará, concediéndole un plazo de siete días
para efectuar alegaciones. Recibidas las mismas, la Junta de Gobierno resolverá en cinco días
advirtiéndole del derecho de recurso ante la Autoridad Eclesiástica.
Posteriormente, la Junta de Gobierno enviará por duplicado el anexo de rectificaciones y las
candidaturas a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías.
No podrán ejercer su derecho al voto aquellos hermanos que, transcurridos los plazos señalados,
no aparezcan en el censo de votantes, o bien, en el anexo de rectificaciones. De igual modo, no
podrán presentarse como candidatos aquellos hermanos que, razonablemente, no han sido
considerados idóneos por la Junta de Gobierno conforme a lo establecido en esta regla

Regla 25ª.- Visto Bueno del Censo y Candidaturas
Acabados los plazos y una vez que los documentos estén en la Delegación Diocesana de
Hermandades y Cofradías, ésta los transmitirá al Ordinario del lugar, quien a su vez, solicitará
necesariamente un informe del Director Espiritual sobre la idoneidad de cada candidato, que le
será enviado en sobre cerrado, quedando a salvo la posibilidad de pedir otros informes al
Párroco de la Sede canónica de la Hermandad, a aquel del domicilio o cuasidomicilio del
candidato, y a otras personas de buena fama y probada prudencia. El Ordinario del lugar dará o
negará su beneplácito a los candidatos a la luz de los informes recibidos, comunicándolo a la
Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías. Si nada obsta al procedimiento seguido, 15
dicha Delegación transmitirá el Visto Bueno al anexo de rectificaciones y a las candidaturas
presentadas. En caso de que algunos de los candidatos no cumplan los requisitos establecidos se
denegará su candidatura, quedando el derecho de recurso al Ordinario del Lugar.
Regla 26ª.- Convocatoria del Cabildo Extraordinario de Elecciones
Recibido el Visto Bueno de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, el Secretario
de la Hermandad, quince días antes de la celebración del Cabildo General Extraordinario de
Elecciones, convocará, mediante cédula personal, a todos los hermanos con derecho a voz y
voto. En dicha convocatoria, el Secretario se encargará personalmente de transmitir por carta a
los hermanos del censo el listado de todos los candidatos que se presenten, así como la fecha,
horario y lugar en que se celebrará el cabildo de elecciones.
En caso de no presentarse candidatos suficientes en los plazos establecidos, la Junta de
Gobierno elevará consulta al Ordinario del Lugar para que determine cómo proceder
Regla 27ª.- Mesa Electoral
La mesa electoral estará presidida por el Director Espiritual o bien por un representante de la
Autoridad Eclesiástica legítimamente delegado, y por tres miembros de la Hermandad
presentes en el Cabildo que no sean candidatos, pudiendo ser uno de ellos el Secretario de la
Junta saliente que lo será de la Mesa.
La misma se reunirá media hora antes de la convocatoria y constatará que están dispuestos
todos los elementos necesarios para la elección.
Regla 28ª.- La Votación
Se realizará mediante el sistema de votación cerrada. En primera convocatoria deberá alcanzar
al menos el 25 % del censo electoral, y en segunda convocatoria, no antes de media hora, deberá
alcanzar al menos el 15 % del mismo. En caso de no haber quórum en la segunda convocatoria,
la votación, si se ha llegado a realizar, será nula, y se convocará un nuevo Cabildo dentro del
plazo de quince días. Si convocado este Cabildo no se reuniese el quórum necesario, la Junta de
Gobierno notificará lo sucedido al Ordinario del Lugar para que determine cómo proceder.
Los hermanos con derecho a voto que por enfermedad se viesen imposibilitados a asistir al
Cabildo General Extraordinario de Elecciones podrán ejercitar su derecho al voto por carta, no
así los ausentes por otros motivos. Lo harán en sobre cerrado dirigido al Secretario de la
Hermandad con una antelación, al menos de veinticuatro horas de la celebración de las
Elecciones, incluyendo, además de la papeleta de votación, la fotocopia del Documento
Nacional de Identidad y el Certificado Medico Oficial, que acredite su estado de enfermedad.
Antes de iniciarse el escrutinio, se incluirán los votos recibidos por carta, contabilizándose su
resultado junto con los demás votos.
Regla 29ª.- Escrutinio
Finalizada la votación, la Presidencia de la Mesa Electoral, conjuntamente con los dos
escrutadores que se designen de entre los presentes, realizará el escrutinio público de todos los
votos emitidos, incluidos los nulos y los recibidos por carta. De todo ello, y de todo lo ocurrido,
el Secretario de la Mesa Electoral y los dos escrutadores levantarán acta con el Visto Bueno del
Director Espiritual o representante de la Autoridad Eclesiástica.
La votación será nula si:

1º. El número de votos es superior al de votantes o si el número de votantes es inferior al
quince por ciento del censo electoral, debiéndose repetir el cabildo de elecciones en
modo absoluto, después de informar a la Delegación Diocesana de Hermandades y
Cofradías; que deberá dar su aprobación y modo de proceder para el mismo, con una
separación entre ambos cabildos de al menos quince días.
2º. El número de votos no alcanza la mayoría absoluta; se cursará una segunda
convocatoria, transcurridos al menos quince días, en la que bastará la mayoría relativa
de los votos emitidos, incluidos los nulos y los depositados en blanco, para la validez de
la elección. En caso de producirse empate de votos entre dos o más candidaturas en esta
segunda convocatoria, quedará elegida la del candidato a Hermano Mayor que tenga
más antigüedad en la Hermandad y, en caso de tener la misma antigüedad, la del
candidato a ese cargo de mayor edad.
Regla 30ª.- Confirmación de la elección
1.- El Secretario de la Hermandad, en el plazo de ocho días, comunicará por duplicado el acta
de la elección a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías.
2.- El Hermano Mayor electo dispondrá de un plazo de quince días para la designación de los
miembros de la Junta de Gobierno, que han de ser elegidos entre los que figuren en la lista de
candidatos aprobados, y que reúnan los requisitos contenidos en estas Reglas.
3.- Designados los miembros de la Junta de Gobierno por el Hermano Mayor electo, el
Secretario enviará por duplicado listado con los nombres de los hermanos que compondrán la
nueva Junta de Gobierno, a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, solicitando
al Ordinario del Lugar la confirmación de los elegidos.
4.- Una vez confirmados los hermanos que formarán la nueva Junta de Gobierno, por el
Ordinario del Lugar, el Hermano Mayor saliente en funciones, en el plazo máximo de 15 días,
convocará el Cabildo de Toma de Posesión para que los elegidos puedan cumplir sus cargos con
pleno derecho. Hasta que no se celebre el Cabildo de Toma de Posesión, los miembros de la
Junta de Gobierno continuarán en sus cargos. El texto del juramento de los nuevos miembros de
la Junta de Gobierno a realizar en la Toma de Posesión de sus cargos aparece recogido en el
Anexo 4º de estas Reglas.
5.- Una vez que haya tenido lugar la Toma de Posesión de la nueva Junta de Gobierno, el
Secretario de la Hermandad y Cofradía comunicará a la Delegación Diocesana de Hermandades
y Cofradías, la composición de la nueva Junta de Gobierno para su publicación en el Boletín
Oficial Diocesano. La comunicará también al Consejo Local de Hermandades y Cofradías de
Jerez, a los efectos oportunos.
Capítulo IV.- La Junta de Gobierno.
Regla 31ª. Norma General
La Junta de Gobierno estará constituida por un Hermano Mayor, un Teniente Hermano Mayor,
un Mayordomo, un Secretario, un Tesorero y un número de Consiliarios comprendidos entre
cuatro y diez.
La Junta de Gobierno podrá nombrar miembros auxiliares o comisiones de Hermanos, que
colaborarán responsablemente en las tareas de la Hermandad, en funciones concretas y
transitorias. La Junta de Gobierno podrá citarlos a reuniones concretas y a los Cabildos de
Oficiales, teniendo voz pero no voto.
Regla 32ª. Cabildo de Oficiales
La Junta de Gobierno es el órgano colegiado ejecutivo y deliberante de la Hermandad, y se
reunirá cuando la convoque el Hermano Mayor.
Los Cabildos de Oficiales pueden tener carácter Ordinario y Extraordinario:
1º. Tienen carácter Ordinario, los Cabildos de Oficiales que se celebren con periodicidad,
pudiendo dejar de convocarse durante la estación estival.
2º. Cualquier otro Cabildo de Oficiales que se convoque para adoptar alguna cuestión que no
pueda esperar al próximo Cabildo Ordinario de Oficiales, tendrá carácter Extraordinario.
El Hermano Mayor convocará también Junta Extraordinaria de Gobierno cuando se lo soliciten,
al menos, la mitad más uno de los componentes de la Junta de Gobierno por medio de escrito
razonado, en el que se hará constar los asuntos que deben incluirse en el orden del día.
Regla 33ª. Facultades.
La Junta de Gobierno, reunida en Cabildo de Oficiales, tiene las siguientes facultades:
1º. Velar por el fiel cumplimiento de los Estatutos, del Reglamento de Régimen interno y
de los acuerdos tomados en los Cabildos, así como de las demás disposiciones de las Normas
Diocesanas de Hermandades y Cofradías
2º. Cumplir los fines de la Hermandad. 18
3º. Administrar los bienes conforme al derecho de la Iglesia, cuidando de la custodia y
conservación de todos los objetos y documentos pertenecientes a la Hermandad.
4º. Confeccionar el balance de cuentas y los presupuestos que han de someterse a la
aprobación del Cabildo General, si procede.
5º. Convocar los Cabildos Generales.
6º. Responder solidariamente de su gestión ante el Cabildo General, estando sometida a
las interpelaciones y preguntas que se le formulen en los mismos.
7º. Estudiar todas las sugerencias, asuntos e iniciativas que surjan en el seno de la misma
Junta de Gobierno y, en general, todo asunto que haya sido propuesto por algunos de los
hermanos y que de alguna manera tenga trascendencia para la Hermandad, con el fin de
adoptar la resolución que sea procedente.
8º. Nombrar a las camareras y a los capataces de los pasos, y miembros auxiliares o
comisiones de hermanos.
9º. Adquirir, conservar, administrar y enajenar, previa aprobación del Cabildo General
de Hermanos, y de acuerdo con lo establecido en el derecho de la Iglesia.
10º. Administrar a tenor del derecho eclesial las limosnas y donativos especiales que
reciba la Hermandad, y sean aceptados por ella, velando para que se cumpla la voluntad de los
donantes. No toda donación deberá ser aceptada por la Hermandad.
11º. Además de las facultades expuestas tienen las que le sean concedidas por la
Autoridad Eclesiástica competente y aquellas concedidas por el Cabildo General de Hermanos.
Regla 34ª. Convocatoria
La convocatoria a estas Juntas la hará el Hermano Mayor, de acuerdo con lo establecido en la
Regla 14 de estos Estatutos.
Regla 35ª. Quórum

En primera convocatoria, podrá celebrarse reunión de la Junta de Gobierno, siempre que
concurran, al menos, la mitad más uno de sus componentes, incluidos el Hermano Mayor y el
Secretario.
En segunda convocatoria, que tendrá lugar sin más requisitos que la espera de treinta minutos,
podrá reunirse la Junta de Gobierno si concurren, al menos, un tercio de sus miembros. Dicha
Junta será presidida por el Hermano Mayor y en su defecto por el Teniente Hermano Mayor,
habilitándose como Actuario a alguno de los presentes, si preciso fuera.
Regla 36ª. Decisiones
En primera votación, la Junta de Gobierno adoptará sus acuerdos por mayoría relativa.
En caso de empate decidirá el voto de calidad del Hermano Mayor, o del Teniente Hermano
Mayor, en el caso de que fuera este quien presidiera la Junta.
Regla 37ª. Vacantes
Las vacantes de la Junta de Gobierno se pueden producir por las siguientes causas:
1º. Por fallecimiento o cese.
2º. Por renuncia presentada por escrito al Hermano Mayor o a la Junta de Gobierno.
Dicha renuncia debe ser conocida por el Consejo Local de Hermandades de Jerez y la
Delegación Diocesana de HH. y CC. antes de su aceptación definitiva por el Ordinario del
Lugar.
3º. Por cambio de residencia a otra población que no le permita el desempeño del cargo
para el que fue elegido, ni asistencia a los Cabildos.
4º. Por imposibilidad de ejercer el cargo.
5º. Por no haber tomado posesión del cargo para el que fue designado, sin causa
justificada, en el plazo de un mes, desde la Toma de Posesión de la Junta de Gobierno.
6º. Por tres faltas consecutivas injustificadas a reunión de la Junta de Gobierno.
7º. Por negligencia en el desempeño de sus funciones, en el cargo para el que fue elegido.
8º. Por encontrarse incurso en algunos de los supuestos reflejados en los Regla 51 de
estos Estatutos.
Para cubrir las vacantes que se produzcan en la Junta de Gobierno, se procederá del modo
siguiente:
1º. En caso de que quede vacante el cargo de Hermano Mayor, ocupará su puesto el
Teniente Hermano Mayor de forma interina por el plazo de cuatro meses, debiendo, en dicho
periodo, convocar Cabildo General Extraordinario de Elecciones, de acuerdo con estos Estatutos.
2º. En los casos de ceses, ausencias, u otras circunstancias suficientemente comprobadas,
de algunos de los miembros de la Junta de Gobierno el Hermano Mayor, oído el parecer de la
Junta de Gobierno, nombrará a la persona que, reuniendo las condiciones exigidas y que fue
aprobada como candidato, pueda ocupar la vacante producida.
3º. Lo adoptado según la situación correspondiente se comunicará a la Delegación
Diocesana de HH. y CC., solicitando la confirmación del Ordinario del Lugar.
4º. El periodo que reste de mandato a la Junta de Gobierno no le computará al sustituto a
efectos de sucesivas elecciones, por lo que en tal caso no se aplicará el párrafo 2º de la Regla 19
de estos Estatutos.
TITULO IV. LOS CARGOS Y SUS FUNCIONES
LA JUNTA DE GOBIERNO 
Regla 38ª.- Hermano Mayor
Corresponde al Hermano Mayor las siguientes funciones:
1º. Ocupar la presidencia de la Hermandad y Cofradía, cuya dirección y representación
le corresponde conforme a Derecho, tanto canónico como civil.
2º. Cumplir y hacer cumplir los propios Estatutos, las Normas Diocesanas y los demás
acuerdos vigentes de la Hermandad y Cofradía.
3º. Dirigir la acción de la Junta de Gobierno.
4º. Coordinar las funciones de los demás miembros de la Junta de Gobierno, sin perjuicio
de la competencia y responsabilidad de éstos en su gestión.
5º. Convocar, presidir, suspender y levantar las sesiones que celebre la Junta de
Gobierno, así como convocar a Cabildo General, cuando concurran las circunstancias
que determinen los propios Estatutos.
6º. Dirigir la correspondencia y autorizar los pagos que tenga que hacer el Tesorero,
firmando los documentos precisos.
7º. Realizar personalmente y con máxima caridad la corrección fraterna a los hermanos
que podrían ser sancionados.
8º. Contraer compromisos en nombre de la Hermandad y Cofradía en una cuantía no
superior a mil euros, en conceptos excepcionales, no especificados en el presupuesto
general, precisando autorización expresa del Cabildo General para una cantidad
superior, actualizándose con el IPC anual, y siempre actuando en conformidad con el
derecho de la Iglesia respecto a la administración de bienes.
9º. Usar el voto de calidad en cuantas ocasiones se produzcan empates, excepto en el
Cabildo General Extraordinario de Elecciones.
10º. Ser miembro de hecho, a partir de su elección, del Consejo de Pastoral Parroquial en
donde radica la Hermandad y Cofradía.
11º. Será el portavoz responsable en relación con los medios de comunicación de todo
tipo, debiendo nombrar un sustituto cuando no pueda ejercer esta tarea.
12º. Será responsable de la Hermandad y Cofradía ante el Obispo diocesano.
13º. Será responsable ante el Cabildo General.
14º. Promoverá y potenciará la formación doctrinal y espiritual de los hermanos, de
acuerdo con el Director Espiritual. 21
15º. Asistir a los Plenos de Hermanos Mayores y a los actos convocados por estos.
16º. Asumir las competencias que le pudiera otorgar el Cabildo General y, a su vez,
delegarlas, lo mismo que las suyas propias, en el Teniente de Hermano Mayor o
cualquier otro miembro de la Junta de Gobierno, siempre por escrito e indicando cuáles,
en qué condiciones y por cuánto tiempo.
17º. Podrá suspender cualquier cabildo, total o parcialmente, o expulsar a algún
miembro del mismo, en las circunstancias contenidas en la Regla 16ª – párrafo 4º de estos
Estatutos.
18º. Todas aquellas otras que se puedan derivar de los propios Estatutos o de las Normas
Diocesanas.
Regla 39ª.- Teniente Hermano Mayor
Son funciones del Teniente Hermano, las siguientes:
1º. Suplir al Hermano Mayor en todas sus funciones en obligada ausencia de éste,
gozando en tal caso de los mismos derechos, deberes y prerrogativas que el Hermano
Mayor, y siempre actuando y decidiendo en unidad de voluntad e intención con él.
2º. En caso de quedar vacante el cargo del Hermano Mayor ocupará su puesto de modo
interino por el plazo de cuatro meses, debiendo en estos cuatro meses de su interinidad,
convocar el Cabildo General Extraordinario de Elecciones.
3º. Formará con el Hermano Mayor la presidencia de Cabildos en unión con el Director
Espiritual.
4º. Cualquier otra derivada de los Estatutos, o encomendada bien por el Hermano Mayor,
bien por cualquiera de los órganos colegiados de gobierno.
Regla 40ª.- Mayordomo
Son funciones del Mayordomo, las siguientes:
1º. Será responsable y custodio de todos los bienes y enseres de la Hermandad y
Cofradía.
2º. Mantendrá todo en perfecto estado de uso, realizará las contrataciones que le sean
autorizadas por el Hermano Mayor o Junta de Gobierno, y dispondrá, en su caso, la
organización de los Cultos y Procesión, de acuerdo con el derecho particular de la Iglesia,
la programación de la Junta de Gobierno y en estrecha unión con el Párroco o Rector de
la Iglesia.
3º. Colaborará con el Tesorero en la elaboración de la memoria económica y del balance
anual, para posibilitar su examen por la Junta de Gobierno, antes de la presentación de
los mismos al Cabildo General Ordinario de Cuentas.
4º. Intervendrá directamente en lo referente a la papeleta de sitio para la salida
Procesional.
5º. Cooperará con el Secretario para actualizar anualmente el inventario de bienes y
enseres de la Hermandad, debiendo, al terminar cada legislatura, cotejar dicho
inventario con el Mayordomo entrante.
Regla 41ª.- Secretario
Al secretario de la Hermandad y Cofradía, que lo será también de todos los órganos colegiados,
competen las siguientes funciones:
1º. Levantará acta de las reuniones de los órganos de gobierno de la Hermandad y
Cofradía, en donde figuren los temas tratados y los acuerdos tomados.
2º. Tendrá bajo su custodia todos los documentos que reciba al tomar posesión de su
cargo, la correspondencia oficial, el archivo, los ficheros y el sello de la Hermandad y
Cofradía, teniendo terminantemente prohibido sacar cualquier documento de la casa de
Hermandad, sin previo permiso de la Junta de Gobierno o del Hermano Mayor.
3º. Llevará al día los libros de actas y de hermanos, así como el Inventario de los bienes
de la Hermandad debiendo actualizarlo anualmente.
4º. Extenderá y firmará las citaciones para los Cabildos de Oficiales y Generales, con el
Visto Bueno del Hermano Mayor, expidiendo las Certificaciones oportunas.
5º. Elaborará la memoria anual de las actividades realizadas por la Hermandad y
Cofradía, que será presentada a la Junta de Gobierno con la antelación debida a la
celebración del Cabildo General de Cuentas.
6º. Recibirá a los nuevos hermanos, una vez admitidos por la Junta de Gobierno,
tomándoles el juramento e inscribiendo sus nombres en el libro de hermanos con la
fecha que se verifique la recepción canónica, dando cuenta de ello al Tesorero.
7º. Cualquier otra derivada de los propios Estatutos, o encomendada bien por el
Hermano Mayor, bien por cualquiera de los órganos colegiados de gobierno.
Regla 42ª.- Tesorero
Son funciones del Tesorero, las siguientes: 23
1º. Tendrá a su cargo los pagos, cobranza de cuotas, limosnas y donativos para la
Hermandad y Cofradía, controlando el cumplimiento del Presupuesto anual.
2º. Llevará al día el libro de cuentas, donde queden reflejados claramente los ingresos y
gastos.
3º. Pagará las cuentas y facturas de gastos ordinarios y extraordinarios, con el Visto
Bueno del Hermano Mayor.
4º. Presentará un estado de cuentas sobre la situación económica de la Hermandad y
Cofradía cuando lo requiera el Hermano Mayor o la Junta de Gobierno.
5º. Presentará al Cabildo General Ordinario de Cuentas el presupuesto ordinario del
ejercicio económico que va a comenzar. Así mismo, presentará las cuentas
correspondientes al ejercicio que se cierra.
6º. En cumplimiento del Canon 319, elaborará el informe que anualmente debe entregar
a la Autoridad Eclesiástica competente, en el cual rendirá cuentas de la administración
anual de la Hermandad, y dará cuenta exacta del empleo de las ofrendas y limosnas
recibidas.
7º. Velará en todo momento para que la administración de los bienes de la Hermandad
se realice de conformidad con el derecho universal y particular de la Iglesia.
8º. Se ayudará para el fiel cumplimiento de sus funciones, de dos consiliarios
expresamente designados conforme al Canon 1280.
9º. Cualquier otra derivada de los propios Estatutos, o encomendada bien por el
Hermano Mayor, bien por cualquiera de los órganos colegiados de gobierno.
Regla 43ª.- Consiliarios
Colaborarán en todos los trabajos de la Hermandad y Cofradía, pudiendo actuar como
Mayordomo segundo, Secretario segundo y Tesorero Segundo, así como delegados de la Junta
de Gobierno en todas aquellas comisiones para las que sean nombrados por la misma; así como
cualquier otra derivada de los propios Estatutos, encomendada bien por el Hermano Mayor, o
por cualquiera de los órganos colegiados de gobierno.
Serán designados dos de ellos de manera especial, que, conforme a los estatutos, ayuden al
Tesorero en el cumplimiento de su función, como consejeros y asesores en la administración de
los bienes de la Hermandad y Cofradía a tenor del c. 1280.
Regla 44ª.- Director Espiritual
El Director Espiritual es el Sacerdote que representa a la Autoridad Eclesiástica dentro de la
Hermandad y Cofradía, asesorando a ésta religiosamente en todo su quehacer, y orientándola a 24
la búsqueda de la mayor Gloria de Dios, del bien público de la Iglesia y del bien espiritual de
los hermanos de conformidad con estos Estatutos.
El Director Espiritual es nombrado por el Obispo diocesano, oídos, cuando sea conveniente, los
oficiales mayores de la Hermandad y Cofradía, a tenor del Canon 317.1
Ordinariamente el Director Espiritual de la Hermandad y Cofradía será el Párroco. El Obispo
diocesano, atendidas otras circunstancias, podrá nombrar en todo momento a otro sacerdote,
oído cuando corresponda al Párroco.
La Hermandad procurará preferentemente que el cargo de Director Espiritual sea ocupado por
un sacerdote marianista, en virtud de las vinculaciones históricas que unen a la Hermandad con
esta orden religiosa.
Aquellos Directores Espirituales distintos del Párroco de la circunscripción parroquial en la que
radica la sede canónica de la Hermandad y Cofradía, guardarán siempre la debida unión en el
desempeño de su función pastoral con dicho Párroco, sin perjuicio de las atribuciones que por
derecho le son propias, a tenor de los Cánones 519; y 528-530, y, si lo hubiere, con el Rector de la
Iglesia sin perjuicio de lo establecido en los Cánones 556- 563, o el Superior mayor sacerdote.
El Director Espiritual puede ser removido por el Obispo Diocesano conforme a la norma de los
Cánones 318.2 y 192-195.
Son funciones del Director Espiritual:
1º. Ejercer el ministerio Sacerdotal a favor de la Hermandad y Cofradía y de los
miembros de la misma. En tanto recibe su misión del Obispo diocesano, representa a
éste en su acción pastoral, de forma que deberá fomentar y velar para que la Hermandad
guarde en todo momento la debida comunión con las orientaciones y normas del Pastor
diocesano.
2º. El Director Espiritual, o su legítimo delegado, será el encargado exclusivo de presidir,
celebrar y predicar las funciones litúrgicas propias de la Hermandad y Cofradía.
Cualquier otro clérigo necesitará el consentimiento expreso de dicho Director. La toma
de posesión de la Junta de Gobierno y el juramento de los nuevos hermanos se realizará
siempre en presencia del Director Espiritual o su delegado.
3º Es el responsable de impulsar y supervisar los planes de formación religiosa de la
Hermandad, contando para ello con la leal colaboración de la Junta de Gobierno, que
deberá facilitar en todo esta labor.
4º. Apoyará a la Junta de Gobierno legítimamente constituida y respetará
escrupulosamente las competencias de la misma, e igualmente fomentará siempre el
cumplimiento de los propios Estatutos y los legítimos acuerdos de la Hermandad,
evitando cualquier forma de arbitrariedad.
5º. Junto con el Hermano Mayor, a quien corresponde la función de moderar, el Director
Espiritual, o su legítimo delegado, preside todos los Cabildos Generales de la 25
Hermandad y Cofradía, sean ordinarios o extraordinarios, así como los Cabildos de
Oficiales.
6º. El Director Espiritual, no así su legítimo delegado, en los mencionados cabildos, así
como en todos los asuntos de la Hermandad tiene derecho a voz, pero no a voto, a no ser
que sea miembro de la Hermandad, y tiene derecho, e incluso a veces el deber, a vetar
aquellos acuerdos o actividades de la Hermandad que atenten contra la fe, las
costumbres y la disciplina eclesiástica, informando de ello a la Autoridad superior, y
quedando siempre a salvo el derecho a recurrir ante el Ordinario del Lugar. Durante el
tiempo de este recurso, queda en suspenso la ejecución de la actividad o decisión vetada
hasta que provea la Autoridad eclesiástica competente.
7º. Informará por escrito sobre la idoneidad de aquellos que pretenden ser candidatos a
formar parte de la Junta de Gobierno.
8º. Solamente en el Cabildo de Elecciones, se requerirá para la validez del mismo la
presencia del Director Espiritual, u otro delegado legítimo de la Autoridad Eclesiástica.
9º. Cuando a los cabildos asista un delegado de la Autoridad Eclesiástica, éste informará
de lo tratado a quien lo delegó sobre el contenido y desarrollo de los mismos.
10º. Podrá instar al Hermano Mayor para que suspenda un Cabildo Total o parcialmente,
o para que expulse a un miembro del mismo.
11º. Todas aquellas funciones que le sean conferidas en su nombramiento.
TÍTULO V. FACULTADES DE LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA COMPETENTE
Regla 45ª.- Autoridad Eclesiástica
En las Normas Diocesanas y a través de estos Estatutos, la Autoridad Eclesiástica se especifica,
además de en aquellos otros sujetos establecidos según sus propias competencias por el derecho
universal de la Iglesia, en los siguientes:
• El Obispo Diocesano, y quienes a él se equiparan a tenor de los cc. 368 y 381.2ª, a quien
corresponde gobernar la Iglesia particular que le ha sido encomendada con la potestad
legislativa, ejecutiva y judicial, a tenor del c. 391
• El Ordinario del Lugar, por el cual se designan, además del Romano Pontífice, al Obispo
Diocesano y todos los que por derecho les son equiparados, al Vicario General y a los
Vicarios Episcopales, a tenor del c. 134.2
Regla 46ª.- Facultades del Obispo Diocesano
Corresponden al Obispo Diocesano: 26
1. La alta dirección de todas las HH y CC de la Diócesis, así como la dirección superior de la
administración de sus bienes a tenor de los cc. 315 y 319.1
2. La aprobación, revisión o cambio de los Estatutos de la Hermandad, a tenor del c. 314.
3. El nombramiento del Director Espiritual, y la confirmación de los cargos de la Junta de
Gobierno de la Hermandad, así como su remoción, a tenor de los cc. 317 y 318.2
4. En circunstancias especiales podrá nombrar un comisario que en su nombre dirija
temporalmente la asociación, a tenor del c. 318.1
5. Exigir en cualquier momento rendición detallada de las cuentas y del empleo de las
ofrendas y limosnas recibidas, a tenor del c.319
6. La supresión de la Hermandad y Cofradía de acuerdo con el derecho.
7. Las otras facultades que el derecho universal y particular le atribuyan.
Regla 47ª.- Facultades del Ordinario del lugar
Corresponde al Ordinario del Lugar:
• El deber y derecho de visitación a la Hermandad y Cofradía, así como la diligente
vigilancia y la inspección de todas sus actividades, especialmente la administración de
sus bienes, a tenor de los cc. 305 y 1276.1
• Todas aquellas facultades que le confiere el derecho universal y particular de la Iglesia.
TÍTULO VI. SANCIONES A LA HERMANDAD Y A SUS MIEMBROS
Regla 48ª.- Regulación de las Sanciones por el Derecho Canónico
La Hermandad y sus miembros, quedan sujetos a las disposiciones del derecho penal universal
y particular de la Iglesia.
El proceso penal de imposición o declaración de una pena cuando sea el caso, se regirá por
aquellas normas establecidas en los Cánones 1717-1728, salvando lo establecido en los Cánones
1339-.1353
Regla 49ª.- Sanciones a la Hermandad
Si esta Hermandad atentase contra el cumplimiento del derecho universal y particular de la
Iglesia, los propios estatutos y reglamento de régimen interno, así como los acuerdos 27
vinculantes del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, podrá ser reprobadas, con la
imposición de una justa pena, que entre otras a determinar por la Autoridad Eclesiástica, puede
consistir desde una corrección fraterna a través de una amonestación o reprensión, pasando por
la prohibición de la salida del cortejo procesional, e incluso pudiendo llegar, a tenor del Canon
320.2, por causa grave, a la supresión de la Hermandad y Cofradía.
Regla 50ª.- Sanciones a los Hermanos
Para poder cesar temporal o perpetuamente a un hermano ha de existir una causa justa, de
acuerdo con las normas del derecho y de los Estatutos; se seguirá el procedimiento señalado en
el Canon 316.2
A) Cese perpetuo de un Hermano
El cese perpetuo será motivado por las siguientes causas:
1º. Rechazo público de la fe católica.
2º. Alejamiento público de la comunión eclesiástica.
3º. La incursión en la pena de excomunión, impuesta o declarada por la legítima
Autoridad Eclesiástica competente.
4º. Haber sido sancionado más de dos veces con la pena de cese temporal.
5º. El impago de cuotas sin causa justificada, debidamente expuesta, durante dos años.
6º. El hacer uso de la documentación de la Hermandad, abusando del cargo que
desempeña en la Junta de Gobierno, manipular, retener, ocultar o sacar de la
Hermandad documentación u objetos de Culto, sin previo permiso de la Junta de
Gobierno.
7º. La grave falta de comunión y respeto a la Autoridad Eclesiástica.
La Autoridad Eclesiástica competente tiene también la capacidad de imponer como pena
canónica el cese perpetuo de un hermano a tenor del Canon 1311.
B) Cese temporal de un Hermano
El cese temporal será motivado por las siguientes causas:
1º. Cuando su comportamiento público sea motivo de mal ejemplo o escándalo; muy
especialmente durante la Estación de Penitencia.
2º Falta de respeto y caridad hacia la Autoridad Eclesiástica y con los miembros de la
Hermandad. 28
3º. Asistencia indecorosa a algún acto de la Hermandad que ofenda los sentimientos de
piedad o dignidad colectiva.
4º. Indisciplina tras la previa advertencia de la Junta de Gobierno por escrito.
5º. Falta de palabra u obras a otros hermanos en actos de la Hermandad.
6º. El incumplimiento reiterado de lo acordado válidamente en Cabildo General o de lo
preceptuado válidamente por la Junta de Gobierno.
7º. La reiteración o incumplimiento de sus deberes como hermano y cofrade.
El cese temporal de un Hermano no podrá ser superior a los 12 meses
Regla 51ª.- Procedimiento de Expediente Sancionador
Antes de cesar temporal o perpetuamente a un Hermano:
1.- La Junta de Gobierno, en el plazo de dos meses desde la comisión de los hechos que
pudieran constituir algún tipo de falta, decidirá, mediante votación secreta, si procede o no la
apertura del expediente sancionador.
No obstante, si se aprecia alguna conducta no sancionable, pero sí merecedora de corrección
fraterna, el hermano será exhortado por escrito a un cambio de actitud por el Hermano Mayor y
por el Director Espiritual.
2.- Si la Junta de Gobierno decide la apertura del expediente sancionador, nombrará un
instructor y un secretario del mismo y se lo notificará por escrito al Hermano.
3.- En la comunicación de apertura de expediente, deberá dársele a conocer por escrito la falta
presuntamente cometida, así como el nombre de los hermanos que actúan en calidad de
instructor y secretario del mismo. Asimismo, se fijará el plazo de un mes desde la recepción de
la comunicación de apertura de expediente, para que el Hermano expedientado se persone y
presente cuantas alegaciones estime oportunas y proponga los medios de prueba de que intente
valerse.
Una vez practicadas las pruebas admitidas, el instructor formulará propuesta de resolución.
La Junta de Gobierno decidirá, en el plazo máximo de un mes, sobre la sanción a imponer, en su
caso.
El expediente no podrá durar desde su inicio un tiempo superior a seis meses.
4.- Todo el proceso de instrucción se enviará al Ordinario del Lugar, para que éste estime, y en
tal caso proceda a la imposición del cese temporal o perpetuo según el caso, o desestime dicho
expediente.
5.- Por último, se comunicará la resolución al Hermano, quedándole a la parte lesionada por la
decisión, el derecho de recurso a la Autoridad Eclesiástica competente en el plazo de quince
días hábiles.
TÍTULO VII. RÉGIMEN ECONÓMICO DE LA HERMANDAD
Regla 52ª.- Normativa supraestatutaria y responsables de la gestión económica
La Hermandad se regirá económicamente siguiendo las prescripciones del derecho universal de
la Iglesia, recogido en el Libro V “De los bienes temporales de la Iglesia”, del vigente Código
Canónico en sus Cánones. 1254-1310, así como según las normas establecidas por el derecho
particular diocesano.
Al Cabildo General de Hermanos, y en su nombre, a la Junta de Gobierno, corresponde todo el
proceso y gestión económica de la Hermandad y Cofradía, contando como ejecutor con el
Tesorero, y siempre con la supervisión del Hermano Mayor y de la Junta de Gobierno, y
teniendo en cuenta los Artículos. 78, 8º y 79 §2 de las Normas diocesanas.
Regla 53ª.- Patrimonio de la Hermandad
El Patrimonio de la Hermandad lo constituye toda clase de derechos y bienes, muebles e
inmuebles, legítimamente adquiridos por vía de compra o donación, según la norma del
derecho, e inventariados conforme a lo preceptuado en estas Reglas. La Hermandad enviará
anualmente una copia de la actualización de su inventario a la Delegación Diocesana de
Hermandades y Cofradías.
Los títulos de propiedad de los bienes, muebles e inmuebles, de la Hermandad, serán
legalizados e inscritos a su nombre, cuando proceda, en el Registro de la Propiedad
correspondiente; para lo que ésta ha de tener reconocimiento civil según la legislación vigente.
La Hermandad, como persona jurídica que es, podrá adquirir, retener, administrar y enajenar
bienes temporales para alcanzar sus propios fines, de acuerdo con la normativa vigente. En
atención a su personalidad jurídica pública, todos sus bienes son eclesiásticos y deberán ser
administrados bajo la superior dirección de la Autoridad Eclesiástica a la que rendirán cuentas
todos los años (Canon 319).
A la Junta de Gobierno corresponde la conservación del patrimonio de la Hermandad y no
podrá ceder ni enajenar bienes, vender ni modificar ninguno de los elementos que lo integran,
sin la previa autorización del Cabildo General Ordinario de Cuentas, el cual decidirá por
mayoría absoluta de un quórum al menos del veinticinco por ciento de los Hermanos con
derecho a voto, debiendo contar para su validez con la autorización del Ordinario del Lugar.
En lo relativo a la adquisición, venta, conservación y restauración de su patrimonio artístico, la
Hermandad se atendrá a la normativa vigente en la Diócesis.
Regla 54ª.- Fondos propios de la Hermandad y procedencia 
Los fondos de la Hermandad y Cofradía estarán depositados a nombre de la misma y nunca a
título personal de alguno de sus miembros. Para disponer de ellos, es requisito imprescindible
la firma mancomunada del Hermano Mayor y el Tesorero.
Constituyen los ingresos de la Hermandad y Cofradía, procediendo conforme a la norma del
derecho: las cuotas de los miembros que la integran, las donaciones, herencias y legados que
puedan percibir y sean aceptados por la Junta de Gobierno, las subvenciones que pueda recibir
de organismos eclesiásticos o civiles, así como aquellos que genere la propia Hermandad y
Cofradía en consonancia con la naturaleza y fines de la Hermandad.
Regla 55ª.- Actos de Administración
Todo lo referente a los actos de administración ordinarios y extraordinarios queda sujeto a lo
prescrito por el derecho en el Canon 1281, y, por tanto, también por las determinaciones de los
actos de administración extraordinaria establecidos en cada momento por el Obispo diocesano
para las personas jurídicas que le están sometidas a tenor del mismo canon.
Los actos extraordinarios de administración deberán presentarse al Cabildo General Ordinarios
de Cuentas para su examen y aprobación, si procede, actuando siempre en conformidad con el
derecho particular legislado sobre esta materia, y obtener a continuación, a través de la
Delegación Diocesana de Hermandades, la aprobación del Obispo Diocesano.
Regla 56ª.- Presupuestos
Corresponde a la Junta de Gobierno la elaboración de los presupuestos ordinarios y
extraordinarios, y al Cabildo General Ordinario de Cuentas su examen, enmiendas y
aprobación, si procede.
Los presupuestos generales ordinarios tendrán carácter anual e incluirán la totalidad de los
gastos e ingresos de la Hermandad y Cofradía, considerados como ordinarios o habituales.
La Junta de Gobierno deberá poner a disposición de los hermanos para su examen los
presupuestos generales ordinarios, al menos con 15 días de anticipación al Cabildo General
Ordinario de Cuentas.
Los presupuestos extraordinarios los presentará la Junta de Gobierno en un Cabildo General
Extraordinario convocado al efecto.
Regla 57ª.- Aportación al Fondo Común Diocesano y a la Parroquia
Para subvenir a las necesidades de la Diócesis corresponde al Obispo diocesano, oído el Consejo
de Asuntos Económicos y el Consejo Presbiteral, determinar periódicamente la cantidad que,
proporcionada a sus ingresos, deba aportar las Hermandad al Fondo Común Diocesano, a las
Parroquias respectivas, y, cuando corresponda, a otro fin determinado por el Obispo diocesano,
a tenor de los cc. 1263 y 264 §2. 31
En caso de donaciones, éstas no serán causa eximente para cumplir con la aportación
determinada a la Parroquia.
TÍTULO VIII. ACTIVIDADES PROPIAS DE LA HERMANDAD
Regla 58ª.- Celebraciones Religiosas
Las celebraciones religiosas y los actos de Culto Público, que constituyen el fin principal y
específico de la Hermandad y Cofradía, encuentran su mejor expresión en la Sagrada Liturgia
con la participación de todos los Hermanos.
Regla 59ª.- Cultos
A. Celebración de la Santa Misa de Hermandad.-
Todos los primeros sábados de cada mes del año, se celebrará la Santa Misa de Hermandad.
Igualmente, todos los jueves se celebrará la oración en honor de nuestros Sagrados Titulares.
B. Cultos en honor de Santa María de las Lágrimas.-
El segundo domingo de Cuaresma, la Sagrada Imagen de Santa María de las Lágrimas se
hallará expuesta en Devoto Besamanos. La ceremonia se abrirá con la celebración de Santa
Misa y concluirá con la Corona Dolorosa.
El 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, se celebrará solemne Misa en
honor de la Santísima Virgen.
C. Cultos en honor del Santísimo Cristo de la Esperanza.-
El Primer viernes de marzo de cada año, la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo de la
Esperanza se hallará expuesta en Devoto Besapiés. La ceremonia se abrirá con la celebración
de Santa Misa y concluirá con el rezo del Vía crucis.
D. Cultos en honor de la Santa Vera-Cruz.-
El día 14 de Septiembre se celebrará la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, Titular
de Nuestra Hermandad. Se celebrará solemne Triduo coincidiendo con el día de la fiesta.
E. Festividad del Beato Guillermo José Chaminade.
La Hermandad asistirá corporativamente a la celebración de la festividad del Beato
Guillermo José Chaminade en la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar junto a la Familia
Marianista.
F. Solemne Quinario en honor a nuestros Sagrados Titulares.-
Se celebrará Solemne Quinario durante la primera semana de Cuaresma, coincidiendo el
primer día con el día anterior al Miércoles de Ceniza.
G. Solemne Traslado del Santísimo Cristo de la Esperanza a su Paso procesional.-
El jueves anterior al Viernes de Dolores se celebrará el Solemne Traslado del Santísimo
Cristo de la Esperanza a su Paso Procesional, precedido de la celebración de la Santa Misa. 32
H. Función Principal de Instituto.-
Se celebrará, preferentemente, el primer domingo de Cuaresma.
I. Misa de Acción de gracias.-
El lunes siguiente al de la salida procesional se celebrará Santa Misa de Acción de Gracias
por nuestro Director Espiritual, a la que serán invitados todos los hermanos de la Cofradía.
J. Sufragio por los hermanos difuntos.-
La Secretaría informará si tiene conocimiento del fallecimiento de algún hermano al
Mayordomo y éste al Director Espiritual para aplicar la Santa Misa por el alma del finado. A
la familia del hermano fallecido la Secretaría le comunicará la fecha y hora de la celebración
de la Santa Misa.
En el tercer jueves del mes de noviembre, se celebrará una misa solemne en sufragio por los
hermanos fallecidos durante el año, en la forma que disponga la Junta de Gobierno.
K. Cultos en honor a San Judas Tadeo.-
En atención a la devoción y la afluencia de devotos a San Judas Tadeo, imagen que se
venera en la Iglesia de la Santa Vera-Cruz y San Juan Evangelista, sede de nuestra Cofradía,
el día 28 de octubre, día de su onomástica, se celebrará Santa Misa dedicada al Apóstol.
Asimismo, la Hermandad asistirá corporativamente a la procesión del Corpus Christi y a la de
la Santísima Virgen de la Merced, Patrona canónica de esta ciudad.
La vinculación con la orden religiosa marianista se ha de mantener y fortalecer con la presencia
corporativa de la Hermandad en los diferentes actos litúrgicos solemnes que anualmente
celebra dicha comunidad.

El Cabildo de Oficiales, tras razonado acuerdo, y con comunicación en el siguiente Cabildo
Ordinario, podrá alterar o modificar la fecha de celebración de estos cultos.
Independientemente de los citados, la Junta de Gobierno podrá acordar la celebración de otros
cultos que estime conveniente.
Para organizar otras actividades o actos de culto público fuera del templo y no recogidos en
estos Estatutos, deberá contar con la autorización del Ordinario del Lugar.
Regla 60ª.- Procesión
Siguiendo esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos su tradicional y piadosa práctica, hará en
la tarde del Jueves Santo de cada año, previa licencia de la Autoridad Eclesiástica, su
acostumbrada Estación de Penitencia, acompañando a sus Sagrados Titulares a la Santa Iglesia
Catedral.
Para su participación en dicho acto procesional, los hermanos se atendrán a las normas que se
establecen en el Reglamento de Régimen Interno. 33
Queda terminantemente prohibido sacar de la Iglesia de la Santa Vera-Cruz y San Juan
Evangelista, sede canónica de esta Hermandad, las imágenes de nuestros Sagrados Titulares, a
excepción expresa de los casos previstos en estos Estatutos; fuera de ellos, sólo podrá hacerse
por motivo muy justificado, previo acuerdo favorable de la Junta de Gobierno y consiguiendo el
oportuno permiso de la Autoridad Eclesiástica.
Con el fin de garantizar la dignidad y el decoro, propios de la tradición de la Iglesia Universal y
Diocesana, cuando se trate de autorizar en ocasiones verdaderamente excepcionales procesiones
que no estén expresamente señaladas en los Estatutos, el Ordinario del Lugar oirá previamente
al párroco, así como al respectivo Consejo Local de Hermandades y Cofradías, teniendo en
cuenta lo establecido en el derecho de la Iglesia.
Regla 61ª.- Licencia Eclesiástica
Los cultos, así como los carteles de convocatoria de los mismos, deben contar para su
realización con la aprobación del Párroco o del Rector del Templo donde se realizarán, la del
Director Espiritual, y la licencia de este Obispado.
TITULO IX. DISPOSICIONES FINALES
Regla 62ª.- Modificación de los Estatutos
Los Estatutos de toda Hermandad y Cofradía sólo podrán ser modificados a instancia de:
1º. El Obispo Diocesano.
2º. La Junta de Gobierno, previa sanción afirmativa de un Cabildo General
Extraordinario.
3º. Un Cabildo General Extraordinario solicitado, según lo preceptuado en la Regla 17ª
de estos Estatutos, por hermanos que no formen parte de la Junta de Gobierno.
Para la validez del Cabildo General Extraordinario de Modificación de Estatutos será necesario
el quórum del veinticinco por ciento del censo de hermanos electores, y la votación por mayoría
absoluta.
Las revisiones o modificaciones válidamente realizadas necesitarán la aprobación del Obispo
diocesano (Canon 314).
Regla 63ª.- Reglamento de Régimen Interno 
Para desarrollo de las presentes Reglas, la Junta de Gobierno elaborará un Reglamento de
Régimen Interno, que deberá ser aprobado por un Cabildo General Extraordinario, y cuya
función será complementar lo dispuesto en ellas.
En ningún caso, esta normativa, que tiene estricto orden interno, podrá contravenir lo dispuesto
en las Reglas
Regla 64ª.- Extinción o Supresión de la Hermandad
La extinción o supresión, de una Hermandad y Cofradía, así como el destino de sus bienes y
derechos patrimoniales, se regula por el derecho universal de la Iglesia y los propios Estatutos,
a tenor de los Cánones 120, 123 y 320.2-3.
El capital mobiliario se destinará a Cáritas Parroquial. Los enseres de la Cofradías quedarán
custodiados por la Comunidad Marianista de Jerez

 

 

 

Anexo 1º.-
Dibujo del Escudo descrito en la Regla

escudo

 Anexo 2º.-
Formula de la Protestación de Fe y juramento por los hermanos de la misma.
La Hermandad en la Eucaristía Solemne en que culminan sus cultos principales anuales, por
voz de su Hermano Mayor, o del Secretario de la Hermandad si ésta es su costumbre, hará la
siguiente protestación de fe:
«Los Hermanos de la Real, Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa
Vera-Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza, Santa María de las Lágrimas y
Beato Guillermo José Chaminade, reunidos hoy para celebrar la Santa Eucaristía, con la mayor verdad del
corazón y públicamente hacemos esta protestación de fe:
Creemos en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creemos en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu
Santo, nació de Santa María Virgen, padeció debajo del poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y
sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está
sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los
muertos.
Creemos en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los
pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna.
Igualmente creemos todo cuanto cree y enseña y ha definido como dogma de fe la Santa Madre Iglesia a
través de los Concilios Ecuménicos y de los Romanos Pontífices, a cuyo magisterio atendemos con plena
obediencia religiosa.
Y por la profesión y defensa de esta santa fe estamos dispuestos incluso al derramamiento de nuestra
sangre.
Veneramos de manera particular y con especial amor a la Santísima Virgen María, Madre de Dios,
Virgen Perpetua, concebida sin mancha de pecado original y toda santa, colaboradora de Cristo en la obra
de la redención, asunta al cielo en cuerpo y alma, y acudimos a Ella por ser nuestra Madre y Señora,
Abogada, Medianera, Consuelo de los Afligidos y Refugio de los Pecadores, bajo cuyo patrocinio nos
acogemos.
Juramos defender sus privilegios y prerrogativas, aquellas que el Señor le dio y que le reconoce en su fe la
Santa Madre Iglesia. Y prometemos serle siempre devotos con una devoción sincera y verdadera.
Manifestamos nuestra voluntad de ser miembros vivos y activos de la Iglesia, comprometidos con la causa
de Jesucristo, y por lo mismo con la causa de la justicia, de la paz y de la fraternidad en todo el mundo,
difundiendo por todas partes en cuanto dependa de nosotros el evangelio del amor fraterno que nos ha
enseñado Jesús el Señor.
Reafirmamos nuestro propósito de ser fieles a los fines de nuestra Hermandad y de cumplir sus estatutos
y normas para mayor gloria de Dios Nuestro Señor, santificación nuestra y bien de todos los hermanos».37
Y terminada esta profesión, el que la ha leído, de rodillas ante el sacerdote celebrante, con la
mano derecha sobre el Santo Evangelio, dirá:
«Así lo confieso y lo creo, lo prometo y lo juro; así Dios me ayude y estos Santos Evangelios».
Y seguidamente besará el evangelio.
A continuación, si a la Junta de Gobierno le parece oportuno, pasarán todos los hermanos
presentes y de rodillas ante el sacerdote celebrante y con la mano en el santo evangelio besarán
el santo evangelio en señal de adhesión a la protestación de fe leída.
Seguidamente se tendrá la Oración de los Fieles y proseguirá la santa misa como de costumbre

Anexo 3º.-
Formula de juramento a realizar por los nuevos hermanos en la Recepción Canónica.
Al Ofertorio de la Solemne Eucaristía de la Festividad de la Exaltación de la Cruz se procederá
a la admisión de nuevos Hermanos. Estando presentes el Director Espiritual y el Hermano
Mayor, el nuevo Hermano es llamado por su nombre por el Secretario. El así llamado se
arrodilla ante el altar y con la mano derecha sobre el Santo Evangelio, dice:
«Yo, (nombre del nuevo hermano), que por mi libre voluntad he solicitado ser Hermano de esta Real,
Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Vera-Cruz de Nuestro
Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza, Nuestra Señora de las Lágrimas y Beato Guillermo
José Chaminade, al ser aceptado por ella, declaro:
Que creo en todo cuanto cree y confiesa la Santa Iglesia Católica, y que estoy en comunión de fe, culto y
disciplina con Nuestro Santo Padre el Papa (nombre del Papa), nuestro Obispo (nombre del Obispo) y
todos los pastores y fieles de la Iglesia.
Y que juro cumplir fielmente los Estatutos de esta Hermandad y comportarme dentro de ella como un
verdadero Hermano.
Así lo confieso y lo creo, lo prometo y juro; así Dios me ayude y estos Santos Evangelios».
Seguidamente el Hermano Mayor o el Director Espiritual le impondrá la medalla de la
Hermandad, recibiendo un ejemplar de las Reglas así como la Carta Patente que le acredita
como hermano.

 

Anexo 4º.-
Formula del juramento a realizar por los nuevos miembros de la Junta de Gobierno en el acto
de Toma de Posesión de sus cargos.
La Toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno se celebrará en una Solemne Eucaristía.
Luego de la homilía, en la que el Director Espiritual a partir de la palabra de Dios les exhorte a
cumplir con fidelidad los deberes de los cargos que van a asumir los elegidos, el Secretario
saliente dará lectura al Decreto del Obispado por el que se nombra una nueva Junta de
Gobierno.
Terminada esta lectura, el nuevo Hermano Mayor, arrodillado delante del altar y con la mano
derecha sobre el Santo Evangelio, dirá:
«Yo, (nombre del nuevo Hermano Mayor), honrado por la confianza de mis Hermanos con el cargo de
Hermano Mayor de esta Real, Ilustre, Antigua y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la
Santa Vera-Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Esperanza y Santa María de las
Lágrimas, declaro mi fe católica y mi comunión con el Papa (nombre del mismo), con mi Obispo (nombre
del mismo) y con toda la Santa Iglesia Católica. Y juro desempeñar con la mayor entrega y fidelidad mi
cargo de Hermano Mayor de la misma, y cumplir y hacer cumplir sus Estatutos, el Reglamento de
Régimen Interno y las Normas Diocesanas para mayor gloria de Dios y bien de los Hermanos».
Así lo confieso y lo creo, lo prometo y lo juro; así Dios me ayude y estos Santos Evangelios.
Seguidamente besará el Evangelio.
A continuación el nuevo Hermano Mayor se situará junto al Director Espiritual para recibir con
él el juramento de los demás cargos, cuyos titulares se irán acercando y poniéndose de rodillas
delante del altar, uno tras otro, según el orden leído en el Decreto del Obispado, y con la mano
en el Santo Evangelio cada uno dirá:
«Yo, (nombre del Hermano), designado para el cargo de (nombre del cargo) de esta Real, Ilustre, Antigua
y Venerable Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Vera-Cruz de Nuestro Señor Jesucristo,
Santísimo Cristo de la Esperanza, Santa María de las Lágrimas y Beato Guillermo José Chaminade,
declaro mi fe católica y mi comunión con el Santo Padre (nombre del mismo), con mi Obispo (nombre del
mismo), y con toda la Iglesia Católica. Y juro desempeñar fielmente el cargo antedicho para mayor gloria
de Dios y bien de los Hermanos.
Así lo confieso y lo creo, lo prometo y lo juro; así Dios me ayude y sus Santos Evangelios».
Seguidamente besará el Evangelio.
Conforme van jurando, los nuevos cargos se van colocando junto al Hermano Mayor.
Terminado el juramento vuelven todos a su sitio en la asamblea.
Antes de la bendición final, si parece oportuno, el nuevo Hermano Mayor puede dirigir unas
palabras a los reunidos.

 

DECRETO

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